El Padre Borre visitó la Zona del Maipo e invitó a renovar la evangelización digital con mirada misionera

La visita del P. Borre, sacerdote diocesano de Monterrey (México), evangelizador y misionero digital, fue una verdadera oportunidad para que nuestra Iglesia en la Zona del Maipo profundizara en el desafío de anunciar a Cristo también en el mundo digital. Su paso por nuestra zona, en el contexto de su participación en el 7° Seminario de Comunicaciones de la Iglesia, dejó un llamado claro: comprender que la comunicación digital no es solo una herramienta, sino un espacio de misión.

Durante su estadía, el sacerdote presidió la Eucaristía y compartió un encuentro formativo con agentes pastorales, comunicadores, catequistas, coordinadores y servidores de distintas comunidades. Desde su experiencia en la misión digital, animó a mirar las redes sociales con una perspectiva profundamente pastoral y evangelizadora.

"Las redes sociales son hoy el primer rostro de la Iglesia para muchas personas", señaló, invitando a preguntarnos qué imagen estamos mostrando a quienes se acercan por primera vez a una comunidad. Más que un espacio para difundir actividades, insistió en que nuestras plataformas deben reflejar comunidades vivas, donde se vea la alegría del encuentro con Cristo y el testimonio de quienes viven su fe.

El P. Borre recordó que la misión digital es un carisma que la Iglesia ha ido reconociendo con fuerza en los últimos años. En ese sentido, animó a no tener miedo de utilizar los nuevos lenguajes y herramientas tecnológicas, sino a ponerlas al servicio del Evangelio. Explicó que los indicadores propios de las redes sociales —como el alcance o las interacciones— no deben convertirse en un fin, sino entenderse como señales de que el mensaje está llegando a más personas y abriendo caminos para el encuentro con Jesús.

Uno de los llamados que más resonó entre los participantes fue comprender que la comunicación digital comienza con el testimonio. "Las palabras convencen, pero el testimonio arrastra", recordó, invitando a mostrar en las redes la vida de las comunidades, sus rostros, su servicio y la alegría de pertenecer a la Iglesia, despertando en otros el deseo de acercarse y vivir esa misma experiencia.

En la homilía que compartió con la comunidad, el sacerdote profundizó en el Evangelio del tesoro escondido y la perla preciosa, recordando que el primer desafío del cristiano es aprender a reconocer los tesoros que Dios pone en el camino. Invitó a vivir la fe desde la convicción y la alegría, no por obligación, sino porque el Reino de Dios vale infinitamente más que cualquier sacrificio que podamos ofrecer. También animó a preguntarnos en qué estamos invirtiendo nuestra vida y si realmente estamos dedicando nuestro tiempo a aquello que permanece para siempre.

La visita del P. Borre dejó una valiosa invitación para nuestra Zona del Maipo: asumir la evangelización digital como una extensión natural de la misión de la Iglesia. Así como las puertas de nuestros templos permanecen abiertas para recibir a quienes buscan a Dios, también nuestras redes sociales están llamadas a convertirse en espacios de acogida, escucha y anuncio, donde cada publicación, cada fotografía y cada mensaje puedan ser una oportunidad para que alguien descubra el amor de Cristo.

Su paso por nuestra diócesis fue un impulso para seguir construyendo una presencia digital más cercana, creativa y profundamente pastoral, convencidos de que el continente digital también necesita discípulos misioneros que anuncien el Evangelio con autenticidad y esperanza.

Scroll al inicio