Adultos mayores de la Vicaría del Maipo peregrinaron al Santuario de Lourdes en una jornada de fe y fraternidad

Con un espíritu de encuentro, oración y devoción mariana, cerca de 110 adultos mayores de la Vicaría del Maipo participaron en la cuarta Peregrinación del Adulto Mayor, Vida y Salud, llegando hasta el Santuario de Lourdes para compartir una jornada marcada por la fe y la vida comunitaria.

Bajo el lema «Peregrinamos con María, testigos de esperanza», este 5 de noviembre se realizó la cuarta edición de la Peregrinación del Adulto Mayor, Vida y Salud, en el Santuario de Lourdes, ubicado en Quinta Normal. La instancia reunió a adultos mayores provenientes de distintas comunidades de la Arquidiócesis de Santiago, quienes se congregaron para vivir una mañana de oración, fraternidad y encuentro en torno a la Virgen María.

Desde la Vicaría del Maipo, la participación fue especialmente significativa: cerca de 110 adultos mayores de distintas comunidades de la zona llegaron hasta el santuario, organizados en tres buses que partieron desde la Vicaría del Maipo, la Parroquia San Gaspar Bertoni y la Parroquia San Carlos Borromeo, reflejando el compromiso de las comunidades por generar espacios de encuentro y acompañamiento para las personas mayores.

La jornada comenzó con el rezo del Santo Rosario, momento en que los peregrinos pudieron poner en manos de la Virgen sus intenciones, agradecimientos y oraciones, confiando a su maternal protección sus vidas, familias y comunidades.

Posteriormente, se celebró la Santa Eucaristía, presidida por el Arzobispo de Santiago, Cardenal Fernando Chomali, y concelebrada por el padre Rodrigo Cordero, Vicario de la Pastoral; el padre Juan Pablo García-Huidobro, Delegado para la Misericordia; y el padre Rodrigo Magaña, Vicario de la Zona Oeste, junto a otros sacerdotes que se hicieron presentes en esta significativa celebración.

Una Iglesia que camina junto a sus adultos mayores

Este encuentro permitió reconocer el importante lugar que ocupan las personas mayores en la vida de la Iglesia, valorando su testimonio de fe, su perseverancia y su compromiso con las comunidades. Más que una instancia de peregrinación, fue una oportunidad para fortalecer los vínculos fraternos, compartir experiencias y recordar que todos somos parte de una Iglesia que acoge, acompaña y camina unida.

La presencia de los adultos mayores de la Vicaría del Maipo también expresó la importancia de seguir promoviendo espacios pastorales donde puedan encontrarse, compartir su espiritualidad y sentirse protagonistas de la vida comunitaria.

La jornada concluyó con el corazón lleno de gratitud, renovando la esperanza y la confianza en María, como madre que acompaña el caminar de la Iglesia y nos invita a permanecer unidos a Jesús.

Como Vicaría del Maipo, agradecemos a todas las comunidades que hicieron posible esta participación y, especialmente, a cada adulto mayor que se sumó a esta peregrinación, siendo testimonio vivo de una fe que permanece y se comparte a lo largo de toda la vida.

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