Con gran alegría y espíritu de comunión, se llevó a cabo la Primera Asamblea Pastoral de la Zona del Maipo, instancia que reunió a más de 250 agentes pastorales provenientes de las distintas comunidades parroquiales del territorio. La jornada se vivió como un verdadero encuentro de Iglesia, marcado por la participación activa, la escucha y el deseo común de seguir caminando juntos en la misión evangelizadora.
La asamblea se inició con un profundo momento de adoración al Santísimo Sacramento, poniendo en el centro a Jesucristo y disponiendo el corazón para todo lo que se viviría durante el día. Este espacio de oración permitió a los asistentes entrar en un clima de recogimiento y apertura al Espíritu Santo.
Posteriormente, se dio paso a una charla formativa guiada por Selia Paludo, directora del Centro de Espiritualidad Ignaciana, quien invitó a reflexionar sobre el discernimiento y la oración como ejes fundamentales para la vida pastoral. En su exposición, destacó que discernir es ante todo una “escucha sagrada”, una actitud profunda de apertura para reconocer la voz de Dios en medio de las múltiples voces interiores y exteriores. Subrayó que este proceso no es meramente racional, sino una experiencia espiritual que implica acoger las mociones del corazón, escuchar en comunidad y dejarse conducir por el Espíritu hacia decisiones concretas que construyan el Reino. A través de la figura de Abraham, animó a vivir una fe abierta y confiada en la acción de Dios, comprendiendo que solo desde una actitud de apertura y escucha es posible engendrar vida nueva en la Iglesia y en el mundo.
Luego, los participantes se organizaron en salas de trabajo por parroquias, donde pudieron dialogar, compartir y profundizar en lo reflexionado, proyectándolo a la realidad concreta de cada comunidad. Como signo de este trabajo y del camino que continúa, se entregó a cada asistente un recuerdo significativo: una libreta y un lápiz institucional de la Vicaría del Maipo, como invitación a seguir anotando, discerniendo y construyendo juntos el camino pastoral.
La jornada culminó con la celebración de la Santa Misa, momento central de la vida cristiana, donde se puso en manos del Señor todo lo vivido durante el día. Al finalizar, cada comunidad recibió como regalo una imagen de la Virgen María, confiando así el caminar pastoral bajo su amparo y protección.
De esta manera, la Primera Asamblea Pastoral se consolida como un hito significativo para la Zona del Maipo, renovando el compromiso de sus comunidades de seguir avanzando, en clave sinodal, al servicio del Evangelio.











































































































