Parroquia San Carlos Borromeo da la bienvenida a su nuevo párroco

Con una Eucaristía presidida por el Cardenal Fernando Chomalí, la comunidad de la Parroquia San Carlos Borromeo, perteneciente a la Zona del Maipo, vivió un significativo momento pastoral con el cambio de mando de su comunidad parroquial.

En la celebración, el padre Ricardo Acosta, quien se desempeña además como vicario de la Zona del Maipo, asumió oficialmente el pastoreo como nuevo párroco de la comunidad. Junto a él, el padre Gerardo González fue presentado como vicario parroquial, iniciando así juntos una nueva etapa en la vida pastoral de la parroquia.

La misa contó con la presencia de numerosos fieles de la comunidad, además de delegaciones de otras parroquias de la zona, especialmente de la Parroquia San Esteban, donde el padre Ricardo sirvió como párroco durante ocho años. También participaron familiares de ambos sacerdotes, quienes fueron presentados por el cardenal durante la celebración.

En su homilía, el cardenal Chomali expresó su alegría por encontrarse con la comunidad y agradeció el servicio pastoral realizado anteriormente en la parroquia, destacando al mismo tiempo la generosidad de los nuevos sacerdotes que llegan a servir.

El arzobispo invitó a la comunidad a reconocer la importancia de la vida parroquial en el barrio, señalando que la presencia de la Iglesia es fuente de esperanza para las personas y especialmente para las nuevas generaciones. En ese sentido, valoró el trabajo pastoral con los niños y jóvenes, recordando que hoy más que nunca es necesario anunciarles el amor de Dios, la fraternidad y el camino del Evangelio.

Asimismo, recordó que el corazón de la vida sacerdotal está en Jesucristo y en la misión de evangelizar, citando las palabras de san Pablo: “¡Ay de mí si no evangelizara!”. Destacó que el sacerdote está llamado, en primer lugar, a orar por el pueblo de Dios y luego a anunciar su misericordia y su amor en medio de la comunidad.

Refiriéndose al Evangelio de la samaritana, el cardenal subrayó que la parroquia debe ser un lugar de encuentro donde todos puedan acercarse a beber del “agua viva” que es Cristo, recordando que la Iglesia está abierta para todos, especialmente para quienes buscan esperanza y sentido en medio de las dificultades de la vida.

Finalmente, invitó a la comunidad a cuidar y acompañar a sus sacerdotes, reconociéndolos como hermanos en la fe que han recibido el ministerio sacerdotal como un servicio al pueblo de Dios. También llamó a valorar su entrega generosa y a rezar por las vocaciones, destacando la importancia de seguir pidiendo al Señor nuevos obreros para su mies.

La celebración concluyó en un ambiente de alegría y gratitud, marcando el inicio de un nuevo tiempo pastoral para la comunidad de San Carlos Borromeo, que comienza este camino junto al padre Ricardo Acosta y el padre Gerardo González, confiando su misión al Señor y renovando su compromiso de seguir caminando juntos como Iglesia.

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